LEVANTANDO EL VELO, VISLUMBRANDO LA VIOLENCIA VICARIA
DR. PORFIRIO ESTEBAN VÁZQUEZ GÓMEZ
"La espada de la violencia no es el equilibrio de la justicia."
Julia Ward Howe
En México la violencia ha ido incrementando, en gran medida debido a la falta de atención a los diversos problemas sociales. Actualmente, la violencia vicaria se coloca como una problemática muy importante debido a que tiene como consecuencia la destrucción de una familia entera. Sin embargo, este tipo de violencia es tolerada y poco conocida. Por ello el presente ensayo pretende dar a conocer la importancia de visibilizar la violencia vicaria y se proponen diversas acciones para ayudar a mitigar y solucionar este tipo de agresiones. Para ello, este trabajo se ha dividido en tres ideas principales. En la primera parte se abordan los conceptos de violencia vicaria, intentando que el lector se introduzca y sensibilice con el tema. En la segunda parte se habla de la falta de estadísticas, que no ha permitido establecer la prevalencia e incidencia de la violencia vicaria y por lo tanto contribuye a su falta de visibilidad, también se mencionan los avances en materia legal alrededor de esta problemática. Finalmente, en los últimos párrafos se proponen diversas aсciones de visibilización de la violencia vicaria realizadas por tres agentes de cambio: el Estado, la sociedad civily las redes sociales.
Puede que en ocasiones la violencia se vislumbre como algo distante, ajeno a nosotros y perteneciente a un entorno delictivo o a cierto sector poblacional. Sin embargo, aunque nos creamos alejados de ella, probablemente ya hemos sido víctimas, actores u observadores de estas conductas poco humanas. Ya sea que provengan de un desconocido durante un asalto, de las amenazas de un jefe abusivo, de una autoridad que supuestamente nos ayudaría o de un familiar que debía protegernos, la violencia es un acto común en el día a día de las y los mexicanos. Pero existe una violencia que se vislumbra aún más distante, un conjunto de actos de agresión cubiertos por el velo de la indiferencia, ignorados e inclusive negados debido a que la sociedad ha decidido tolerarlos. La violencia vicaria ejemplifica este tipo de agresiones privadas, ya que se lleva a cabo dentro del hogar. Se define como todos aquellos actos perpetuados por un abusador que violenta a las hijas o hijos de su pareja con el objetivo de maltratarla de forma indirecta. Estos actos se dan después de una separación o divorcio y permiten al abusador continuar dañando a su pareja incluso después de perder el acceso directo a ella. Bajo este tipo de violencia sufre toda la familia, las infancias padecen un daño irreparable debido a los actos de negligencia, abandono, abuso físico, verbal y/o sexual que experimentan. Además, al ser la pareja el objetivo principal, estos actos la dañan de forma permanente y en ocasiones irreversible.
"El maltratador sabe que dañar o asesinar a los hijos/hijas es asegurarse de que la mujer no se recuperará jamás."
Sonia Vaccaro, 2019
Fue la psicóloga clínica forense Sonia Vaccaro la primera en acuñar el término violencia vicaria. En su definición hace referencia exclusivamente al maltrato que sufren las mujeres por parte del hombre. Sin embargo, surge la duda de si el hombre también puede ser víctima de violencia vicaria. La respuesta a esta interrogante es sí: esta forma de agresión se puede dar tanto de hombre a mujer, de mujer a hombre, de mujer a mujer y de hombre a hombre. No obstante, son pocoS los testimonios y denuncias que existen con relación a esta clase de violencia ejercida sobre un varón por una mujer. A pesar de que los hombres no están exentos de estas agresiones, la violencia vicaria se tipifica dentro de la violencia de género, esto debido al incremento en la prevalencia de esta forma de violencia contra las mujeres.
... la busqué para poder verlos y no contestaba ni las llamadas telefónicas, ni los mensajes de texto. Cuando por fin lo hizo, me dijo que había una restricción por parte del juez de lo familiar para que yo no pudiera ver a mis hijos, documento que, por cierto, nunca me lo mostró"
Señor R, publicado en Diario Contra Réplica, Zeferino, 2022
En México, este género de violencia es poco visibilizada. Por un lado, la sociedad indiferente e insensible contribuye a su encubrimiento al tolerarla e incluso justificarla; por otro lado, la ineficiencia de las autoridades para proceder las denuncias evita que las víctimas sean escuchadas; y finalmente la falta de leyes claras desampara a las víctimas permitiendo a los perpetradores eludir la justicia. Aunado a lo anterior, no existen encuestas oficiales dirigidas a indagar la cantidad de personas que son víctimas de violencia vicaria. Han sido las agrupaciones y organismos no gubernamentales quienes han publicado los resultados de algunas de sus encuestas. El Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria, una agrupación dedicada a visibilizar este tipo de agresiones, en su más reciente encuesta llevada a cabo entre el 15 de marzo y el 15 de abril de 2022 en un grupo de 2,231 mujeres, estimaron que el 100% de ellas sufrió alguna forma de violencia por parte de su expareja, lo cual las motivó a denunciar la agresión; sin embargo, en el 62% de los casos, los agresores (mediante la falsificación de documentos) lograron dictámenes favorables por parte de las autoridades. En cuanto a los varones, no existen estadísticas relacionadas con este modelo de agresiones ni grupos dedicados a abordar estos temas. Esta falta de datos manifiesta una problemática importante que debe ser atendida para garantizar los derechos de las víctimas ante estos abusos. La ONU Mujeres (2018) señala la importancia de los registros cuantitativos de la violencia como medio para evidenciarla y generar políticas públicas que permitan hacerle frente y reducirla. Tanto la autoridad como la sociedad deben realizar acciones que permitan levantar el velo que yace sobre la violencia vicaria. El visibilizarla y tipificarla ayudará a combatirla y a garantizar una vida libre de violencia en las familias.
La fuerza civil es un componente muy importante cuando se intenta dar solución y visibilización a problemáticas que impactan de forma reiterada a un sector poblacional. En el caso de la violencia vicaria, han sido las agrupaciones y organizaciones feministas aquellas que se han manifestado, presionando para que autoridades, legisladores y sociedad volteen a ver a las víctimas y escuchen sus denuncias. A finales del año pasado el Congreso de la Ciudad de México aprobó el dictamen para tipificar como delito a este tipo de violencia, incluyéndola en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Como se ha revisado anteriormente, esta categoría de ataques se consideran violencia de género y por ello se legisla en este apartado. Todo esto gracias a la presión ejercida por activistas, quienes durante años han peleado para que se visibilicen estas agresiones que lastiman a las infancias y a las madres y en menor proporción a los padres. Actualmente la violencia vicaria se reconoce como delito en los estados de Morelos, Campeche, Yucatán, Hidalgo, Zaca24 | REVISTA TEPANTLATO, DIFUSIÓN DE LA CULTURA JURÍDICA tecas y en la Ciudad de México. Aunque esto es un avance muy importante la lucha está lejos de terminarse, pues la mayoría de las entidades del país aún no la tipifican dentro de su código penal. Acciones como la educación, la denuncia social y el acceso a la justicia son necesarias para apoyar a las víctimas y detener la violencia vicaria.
Ya se abordó la definición de la violencia vicaria, su prevalencia y su legislación. También se discutió que, a pesar de los avances realizados, uno de los principales problemas en torno a estas agresiones es su falta de visibilización. Por ello surgen las preguntas: ¿Quién o quiénes pueden ayudar a visibilizar la violencia vicaria? ¿Qué acciones se pueden realizar para mitigarla? Para resolver la primera interrogante, en este ensayo se proponen tres agentes que pueden ayudar a difundir y visibilizar la violencia vicaria, estos son el Estado. los civiles y las redes sociales. Además, como respuesta a la segunda pregunta, se proponen diversas acciones que estos agentes podrían efectuar para disminuir esta problemática.
El primer agente, el Estado, tiene como obligación garantizar el derecho a una vida libre de violencia para todas las personas. Por ello en el caso de la violencia vicaria deberá proporcionar a las víctimas seguridad, protección y apoyo, mediante la implementación de organismos, institutos y secretarías dirigidas a salvaguardar sus derechos humanos. Además, su función será sensibilizar a los trabajadores de dichas instituciones, dotándolos de habilidades que les permitan un correcto acercamiento con las y los afectados. Estos servidores públicos deberán ser capaces de identificar situaciones de riesgo durante las denuncias, de agilizar los trámites administrativos y de orientar a las víctimas en el proceso de obtención de justicia. Por otro lado, los legisladores podrán brindar su apoyo al revisar, modificar y/o adicionar las diversas leyes con el fin de asegurar que los agresores sean sancionados y las víctimas indemnizadas.
El segundo agente siempre ha sido partícipe en la creación y establecimiento de organismos y agrupaciones que difunden información y apoyan a las víctimas. Hablamos de la sociedad civil. Su papel ha sido determinante a lo largo de la historia para resolver injusticias y hacerlas visibles. El gobierno de México (Inmujeres, 2021) señala la importancia de diseñar y promover un cambio en la estructura social para vigilar los problemas de violencia, propone que se fomente la igualdad y que se evite replicar estereotipos asignados tanto a mujeres como a hombres. Por ello, como sociedad civil, está en nuestras manos crear el cambio mediante el fomento a la participación igualitaria: 31 AÑOS DE PUBLICACIÓN CONTINUA como mujeres se puede levantar la voz en contra de la violencia vicaria y exigir justicia para todas las personas afectadas, incluso si estas son varones; como hombres se pueden discutir las nuevas masculinidades y evitar apropiarse de las problemáticas de género, respetando el liderazgo que las mujeres han mostrado al señalar los actos de violencia hacia ellas. Mediante la educación, la tolerancia y la empatía, podemos acercarnos un poco más a la solución de estas acciones reprobables. Además, la forma más simple que se tiene como civil para hacerle frente a la violencia vicaria es conocerla y reconocerla, tanto en otros como en nosotros.
Finalmente, el tercer agente propuesto para contribuir a la visibilización de la violencia vicaria son las redes sociales. Aunque en ocasiones son utilizadas como herramientas para generar violencia (difundiendo información privada u hostigando mediante el uso de mensajes), éstas también pueden emplearse de forma positiva. Las redes sociales permiten que la información llegue a diversos sectores y poblaciones, educando y sensibilizando a los diferentes actores sociales. Además, dotan a las víctimas de un espacio seguro en donde pueden acercarse a instituciones, organismos y agrupaciones para informarse acerca de los procesos relacionados con una posible denuncia. Como civiles inmersos en las redes sociales, nuestra responsabilidad sería evitar la difusión de información de índole privada, denunciar la violencia digital y evitar revictimizar a las personas agredidas.
En la violencia vicaria los padres o madres agreden a las y los menores en busca de venganza o dominio sobre su antigua pareja. En estas agresiones existen varios afectados, entre ellos las infancias. La violencia vicaria es poco conocida, ya que no existen estadísticas oficiales en México que precisen su prevalencia e incidencia, por ello para encontrarle una solución primero se debe hacer visible esta problemática. Tanto el Estado como la sociedad civil en conjunto pueden hacerle frente y atacarla desde diversos flancos, ya sea con leyes más justas, con acciones civiles responsables o con el uso correcto de las redes sociales. Evidenciar los actos de violencia vicaria y de violencia en general permitirá inclinar la balanza un poco a favor de las víctimas. En conclusión, solucionar el problema de la violencia vicaria es una tarea difícil, mas no imposible. Como humanidad debemos prestarle atención, reconocerla y hablar de ella. Además, promover y ejercer los valores: la fraternidad, la sororidad y el autocuidado pueden ayudar a prevenir y moderar los problemas sociales de violencia. Levantemos el velo, dejemos la indiferencia y abordemos el problema de la violencia vicaria.
Referencias:
Congreso de la Unión, Código Penal Federal [C.P.F]. Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, México (2022).
Instituto Nacional de Estadística y Geografía INEGI (2021). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021. México. Obtenido de https:// www.inegi.org.mx/programas/endireh/2021/
Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) (2021). Visibilizar para remediar desigualdad y violencia. Obtenido de https://www. gob.mx/inmujeres/articulos/visibilizar-pa- ra-remediar-desigualdad-y-violencia#:~:tex- t=Podemos%20observarlo%20en%20la%20 mayor%C3%ADa,%2C%20entre%20otros%- 5B3%5D
ONU Mujeres (2018). Estadísticas de género son indispensables para que cada mujer y niña cuente. Obtenido de https:/lac.unwomen.org/ es/noticias-y-eventos/articulos/2018/9/esta- disticas-de-genero-para-que-cada-mujer-y-nina-cuenta
Vaccaro, S. (2019). Violencia Vicaria: Las hijas/as que son víctimas de la Violencia para dañar a sus madres. Obtenido de https://tri- bunafeminista.org/2016/03/violencia-vicaria- las-hijas-y-los-hijos-victimas-de-la-violencia- contra-sus-madres/
Zeferino Salgado, R. (2022, 24 de marzo). Los hombres también sufrimos violencia vicaria. DiarioContra Réplica. Obtenidodehttps://www. contrareplica.mx/nota-Los-hombres-tam- bien-sufrimos-violencia-vicaria-202223315
© 2026 - Revista Tepantlato El códice florentino, en el libro X, capítulo IX “De los Hechiceros y Trampistas”, hace referencia a las actividades del TEPANTLATO o procurador, siendo en concepto etimológico del idioma nahuatl tepan que significa “intercesor” y tlatoa que se refiere a “hablar”.