IGUALDAD DE GÉNERO EN MATERIA EDUCATIVA
Lic. María Bárbara Irma Campuzano Vega
Sumario:
I. Introducción. II. Género y Educación. III. Embarazo en adolescentes. IV. Educación y Ciencia. V. Deserción y Pandemia. VI. Acoso escolar. VII. Conclusiones.
I.Introducción
Es indudable que en los últimos tiempos se ha generado un despertar orientado, ya no a una búsqueda sino a concretizar acciones que contribuyan a lograr una igualdad de género. Los seres humanos a lo largo de la historia denotan un avance y evolución constante, sin embargo, también ha sido notoria la estructura patriarcal anquilosada por siglos y la invisibilidad marcada hacia las mujeres. Basta mirar atrás para advertir que solo pocas mujeres han escapado del marco de la sombra, demos cuenta en México del talento de Sor Juana Inés de la Cruz, el heroísmo de Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Carmen Serdán, entre otras.
La búsqueda de la equidad, es una tarea que ha llevado mucho tiempo, y en la que apenas hay algunos atisbos de realidad, más marcadas en un papel o en rótulo que en un mundo fáctico, mirar bajo la óptica de una perspectiva de género, ha generado un sendero forjado por varias generaciones de mujeres valientes que han dejado un legado y a las cuales también con un velo de silencio se les ha negado reconocer, parte del cambio cultural se forja a la luz de las leyes, que establecen lineamientos y directrices en el cual la legislación tiene un rol fundamental como factor de cambio.
En México, se han dado avances al haberse signado la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, conocido por sus siglas como Cedaw, lo cual aconteció el 17 de julio de 1980, instrumento que se ratificó el 23 de marzo de 1981.
Este convenio implicó un cambio y ha marcado más allá de una sana intención una ruta a seguir ya que el Comité de dicho órgano constituye un eje de referencia.
En el mismo tenor la Plataforma de Acción de Beijing, instrumento ratificado por el Estado Mexicano en el año de 1995, ambos instrumentos constituyen un marco de orientación que garantizan de forma cabal la igualdad en todos sus sentidos entre hombres y mujeres para que convivan en una vida libre y sin violencia.
Varias décadas han transcurrido de la firma de la Cedaw y de la Plataforma de Acción de Beijing, tiempo en el cual se ha dado seguimiento a los avances logrados en la materia, así como se han detectado algunas de las áreas de oportunidad que existen de frente a una sociedad, en la que permea la desigualdad y las desventajas de los sectores vulnerables, entre los que ocupan las mujeres una buena parte de la misma al constituir 51.2% de la población en México y quienes conforman el 40.1% de la fuerza productiva del país, porcentaje que no va de la mano con los avances y oportunidades que tiene el sector femenino en los distintos ámbitos, ya que solo es una minoría de mujeres quienes alcanzan un salario digno, y quienes participan de una manera activa en la toma de decisiones; hay avances, pero estos solo constituyen pasos de un sendero que se vislumbra aún largo, y en el que las mujeres cada día participan con su arduo trabajo. Y para forjar un real cambio, es necesario que sea partícipe de una manera firme, decidida y con programas estructurados el sector educativo, ya que tiene un rol en la formación de los valores de la niñez y juventud, sitio donde se gesta un cambio hacia una sociedad con una visión humanista y donde hombres y mujeres se desarrollen en un ámbito laboral, social, económico más justo e igualitario.
II.Género y educación
En efecto, mirar a la luz de una plataforma normativa, conforma un aspecto importante pero por sí solo insuficiente para lograr avances en la igualdad de género, muestra de ello son los retos que enfrentan las mujeres para ingresar y desarrollarse en el ámbito laboral, basados en información emitida por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO)1 7 de cada 10 hombres participan en la economía, en tanto que solo 4 de cada 10 mujeres desarrollan una labor fuera de casa, lo que repercute que en términos económicos esta participación en la fuerza productiva es de un 43.6% aproximadamente, muy por debajo del promedio mundial de un 48.5%. y si a ello se añade la falta de salarios decorosos, pues en muchos casos las mujeres perciben menos salario que los varones y con la limitante de la reducida participación de mujeres en cargos directivos y que involucren toma de decisiones, lo que arroja números lacerantes y desfavorables al ámbito femenino, y ello va más allá de un marco regulatorio que establezca bases de igualdad, cuando existe una realidad que irremediablemente golpea y demerita los sueños de muchas mujeres quienes enfrentan a diario techos de cristal que se alzan ante un mundo competitivo liderado por un sistema patriarcal ante el cual las mujeres enfrentan retos y se encuentran en clara y marcada desventaja.
1. Datos# Con Lupa de Género por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) el cual busca identificar y medir las barreras que enfrentan las mujeres para entrar, permanecer y crecer en la economía remunerada.
¿Cómo puede generarse un cambio de visión y lograr reales avances en una sociedad? Para gestar un cambio este debe emanar desde la familia en un primer término, como punto de encuentro y primer contacto de la persona al nacer, donde más allá de los valores que se inculquen, se aprende con el ejemplo de los padres y madres, sin embargo un hecho lacerante es que, en ocasiones es en el hogar donde se gestan actos de violencia contra las mujeres, los números arrojan datos contundentes, ya que en su más reciente estudio elaborado por la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana2 , se considera que en México hay 1.36 millones de hogares en los cuales han existido actos de violencia dentro de la familia, y ante este hecho es evidente que muchos de los niños, niñas y adolescentes han vivido y padecido directamente, la violencia en cualquiera de las manifestaciones estando dentro del hogar, situación que se incrementó por efecto de la pandemia, lo que contribuyó a una deserción escolar, mayormente de niñas y mujeres.
De igual forma, el segundo contacto es con la escuela con una función formativa de carácter esencial en el alumnado de todos los niveles. Las instituciones educativas tienen un rol fundamental, no solo en la enseñanza académica, sino en el fomento de valores esenciales como son: el respeto, la tolerancia, la honestidad, la igualdad, entre otros. Las instituciones educativas tienen una labor contundente en la formación del alumnado, sin embargo, aún cuando hay algunos avances, no existe formalmente una educación en la cual se inculque de manera clara, decidida y definida una visión libre de estereotipos y con perspectiva de género, concretándose brevemente, a abordar como un tema más dentro del programa de estudios, sepultado entre el temario anual y pasando por lo general desapercibido, esto es, que siendo la escuela un punto de encuentro para el crecimiento y el saber se deja de lado la gran oportunidad de enseñar buscando un cambio a fin de lograr concretizar una anhelada igualdad.
Lo anterior, no solo se refleja en una falta de programas sobre el particular, sino ante la ausencia también de un lenguaje incluyente, pues con el marco legal existente y aun cuando teóricamente se asiente que debe existir un trato igualitario, este no se refleja y ejemplo de ello es que todavía a quienes se coordinan con el personal docente de una escuela, se nombra Sociedad de Padres de Familia, independientemente de que destaque una mayor participación femenina lo que denota que en casi todos los ámbitos sigue invisibilizándose la labor de las mujeres.
En materia educativa, el artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, indica en su parte conducente lo siguiente:
Toda persona tiene derecho a la educación. El Estado -Federación, Estados, Ciudad de México y Municipiosimpartirá y garantizará la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior. La educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, conforman la educación básica; esta y la media superior serán obligatorias, la educación superior lo será en términos de la fracción X del presente artículo. La educación inicial es un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia […]
La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará a la vez, el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza y aprendizaje. El Estado priorizará el interés superior de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el acceso, permanencia y participación en los servicios educativos […]
Los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral, por lo que se incluirá el conocimiento de las ciencias y humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lecto-escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente, entre otras.
Atento a ello, es sin duda un reto mayúsculo acorde a la importancia del sector educativo y al que poco se vislumbra como agente de cambio en materia de género, debido al rol trascendente que tiene, por lo que el Comité de Cedaw, en las observaciones realizadas al Noveno Informe que presentará nuestro país, se indicó en el punto 37, su satisfacción al esfuerzo realizado en cuanto al incremento de matrículas en niñas y jovencitas relativo a algunas áreas antes predominantemente cursadas por varones, al indicar lo siguiente:
El Comité acoge con satisfacción los esfuerzos realizados por el Estado parte para aumentar el número de matrículas de mujeres y niñas en esferas de estudio a las que tradicionalmente no accedían, como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y la formación profesional.
2. México Social. Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) presenta sus datos al INEGI, informando que, entre enero y septiembre del 2021 atendiendo al número de hogares que presentaron violencia se estima una suma aproximada de 2.6 millones de personas violentadas, resultando contrastadas con el número de carpetas de investigación durante ese periodo se registraron un total de 192,746.
Sin embargo, le preocupa:
A) La persistencia de barreras estructurales de las mujeres y las niñas a una educación de alta calidad, en particular en la enseñanza secundaria y universitaria, debido a las escasas asignaciones presupuestarias en algunos estados, la infraestructura escolar deficiente, la escasez de material didáctico y la falta de docentes cualificados, especialmente en las comunidades indígenas y en las zonas rurales;
B) La insuficiencia de los recursos financieros y humanos dedicados a poner plenamente en práctica la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes en todos los estados, que puede impedir que las muchachas embarazadas y las madres jóvenes se reintegren en el sistema educativo;
C) El hecho de que mujeres y niñas sigan infrarrepresentadas en disciplinas en las que han predominado tradicionalmente los hombres, como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas;
D ) La implantación insuficiente y desigual de programas de estudios sobre salud y derechos sexuales y reproductivos en todos los estados;
E) La falta de mecanismos eficaces de prevención, sanción y erradicación de los abusos y el acoso sexuales y otras formas de violencia en las escuelas.
Lo anterior, como parte de los aspectos torales a desarrollar para un mejoramiento integral de la educación en México.
III.Embarazo en Adolescentes.
Conforme a los resultados obtenidos por INEGI3, en el año de 2019, se tiene que 16 de cada 100 nacimientos en nuestro país, la madre estuvo en el rango de 15 a 19 años, de lo que advierte claramente que en México existe una alta tasa de embarazos en adolescentes, mujeres muy jóvenes, quienes interrumpen sus estudios debido a que presentan un embarazo y con ello se afectan sus posibilidades de continuar estudiando y de concluir una carrera profesional, este es un problema real que va más allá de una insuficiente educación sexual, y de que todavía se considera un tema impropio o que poco se aborda con los padres y madres, y no en todas las escuelas se brinda esta educación sexual, en las que a veces inciden la ideologías para tratar con mucha reserva un tema en el que todavía, existen tabúes al respecto, quedando en diversas ocasiones a criterio de cada centro escolar la información correspondiente, no obstante se encuentre su contenido desde los libros de texto, no existiendo la información adecuada al alumnado, teniendo por efecto el alto índice de embarazo en adolescentes.
Hay recelo aún en abordar esos temas y enfrentar una realidad que nos supera y ante lo cual poco se hace, un embarazo en etapa temprana de la vida de una joven cambia abruptamente su proyecto de vida, y sus posibilidades de reanudar sus estudios se limitan o se ven reducidas, máxime que carecen también de acceso a guarderías y sin posibilidades económicas, a diferencia del joven padre que pocas veces se hace cargo, quedando la madre sola y en evidente desventaja ante la falta de estudios, los cuales no se concluyen y con ello se reducen las posibilidades de ingresar a laborar con salarios dignos y si logra una joven obtener un trabajo, lo hace con una marcada desventaja en el mundo laboral, lo que repercute en ingresos menores o en la falta de oportunidades de trabajo. Aunado a que tampoco existen actividades o programas orientados a reintegrarse como estudiantes o facilitándoles el regreso a las instituciones educativas, lo que genera mayor deserción escolar, siendo esta problemática una situación que impacta en la vida de las jóvenes, ejemplo claro de la brecha que permea entre géneros.
El alto índice de embarazos en mujeres muy jóvenes, es una situación que no escapa de las observaciones realizadas por el Comité de Cedaw al Estado Mexicano, y en lo que realmente no se ha avanzado mucho. Ante este panorama es la prevención un eje fundamental en el cual las escuelas deben tener un rol prioritario, incorporando en sus programas actividades para obtener un conocimiento oportuno, informado y eficaz para jóvenes de ambos sexos, orientado a la prevención del embarazo precoz. A la postre se deben buscar acciones eficaces que permitan a las jóvenes desarrollarse, y que se allanen los obstáculos que existen al respecto.
IV.Educación y Ciencia.
En esta brecha que genera una marcada desigualdad entre hombres y mujeres, destacando el poco avance y acceso que tienen las mujeres en labores científicas, tecnológicas y de las ciencias exactas, y quienes incursionan en estas áreas generalmente no alcanzan niveles directivos y en una gran parte, independientemente de su potencial permanecen en un segundo plano, es esta una realidad que enfrentan actualmente las mujeres, incursionando en un mercado laboral en que el camino se torna complicado.
Con motivo de la resolución A/RES/70/212 de fecha 22 de Diciembre de 20154 , la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas, instituyó el 11 de Febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, lo que denota una situación a nivel mundial, el establecer una fecha especial para reconocer la labor de la mujeres en la ciencias, debido a la gran diferencia que hay en el campo de trabajo entre hombres y mujeres dedicados a las ciencias, y es necesario motivar a que esta últimas incursionen en este ámbito, debido a la desigualdad existente y un panorama poco alentador en cuanto a que niñas y mujeres incursionen en disciplinas relativas a la tecnología, ingeniería, matemáticas y ciencias.
En nuestro país se estima que únicamente 3 de cada 10 mujeres profesionistas optaron por las carreras, que involucran las áreas ya mencionadas, por lo que hay todavía una gran brecha, sin embargo aun cuando desde primaria destacan niñas en áreas relativas a matemáticas, tecnología y ciencias, con el paso de los años disminuye esta participación y al momento de elegir carreras esto se refleja aún más, ante la falta de programas orientados, no solo a la academia sino a brindar una educación con enfoque de género y donde se redimensionen las capacidades de las niñas desde los primeros años a fin de generar una autoestima suficiente, ya que no debe desaprovecharse el papel fundamental de las escuelas para formar niñas, niños, jóvenes que tengan la plena capacidad para crecer, desarrollar su potencial, bajo una óptica que brinde las bases de una educación con perspectiva de género y de igualdad, alejada cada día y cada vez más de los estereotipos y roles asignados ancestralmente.
3. Hombres y Mujeres en México 2020 Informe Inegi-Inmujeres, pág. 30 http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/mujeresyhombresenmexico2020_101353.pdf
4. Resolución A/RES/70/2012 Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas, señala que se acordó debido a la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, persiste desde hace años en todo el mundo, a pesar de la participación de mujeres están insuficientemente represen- tadas en estos campos
V.Deserción Escolar y Pandemia.
El contar con jóvenes preparados, abre las puertas para que tengan la oportunidad de acceder con mayores posibilidades al mercado laboral, en el caso de los adolescentes es evidente que se encuentran en una etapa formativa y de preparación escolar, sin embargo, no ocurre así siempre. En México se estima que alrededor de 16.2% de adolescentes5 , no se encuentran estudiando, y esto no es privativo de esta etapa de vida, pues también es un gran número de niñas que no tienen acceso a la escuela. Más allá del derecho elemental de niñas, niños y adolescentes de tener acceso a la educación, la realidad nos rebasa, y en lo que influye también los roles de género, ya que son diversos factores los que determinan la deserción escolar. Uno muy importante es el factor económico, pues ante esa limitante se complica el acceso a la educación, lo que afecta mayormente a niñas y mujeres jóvenes. En efecto, es un gran número de adolescentes, quienes se dedican a labores del hogar y hacerse cargo de los hermanos, y otros familiares mientras su madre o su padre trabajan. En otras laboran para apoyar la economía familiar, y por la distancia les es difícil el acceso a la escuela, en otras ocasiones se convierten en madres muy jóvenes, y estas circunstancias impiden su desarrollo educativo. No se soslaya, el factor económico ya que, si hay diferencias por razones de género, pues la familia en ocasiones no brinda igualdad de oportunidades de estudio a un hombre y a una mujer, privilegiando que sea el varón el que se prepare debido al desgastante estereotipo que las mujeres se casan y no generan la misma cantidad de ingresos.
La pandemia ocurrida, debido al virus SARS-COV2, implicó enfrentar nuevos retos en el sector educativo, ya que no estaba preparado nuestro país al igual que muchas otras naciones para actuar ante una contingencia mayúscula, y la forma que se estimó viable mayormente fueron las clases por televisión que resultaron exposiciones generales y que, para un hogar con dos o más hijos en edad escolar, implicaba contar con acceso a un dispositivo por cada alumno o alumna, lo cual complicaba la situación. El otro método fueron clases virtuales o en línea, dejando de lado una realidad en nuestro país que es el poco acceso a internet, datos móviles en su mayoría limitados y el costo que implica la adquisición de una computadora. Ante ese panorama, hubo un incremento en la deserción escolar.
Debido a las circunstancias anteriores, se estima que alrededor de 5.2 millones de estudiantes dejaron la escuela6 y esto va más allá de realizar un acopio de números con efectos estadísticos, ya que lo importante es la preparación y desarrollo, en cada joven, niño y niña que ha dejado la escuela, hay sueños a una vida digna que se vuelven quimera ante una realidad que avasalla y deja en el camino a muchos estudiantes, máxime que no hay en realidad un programa con efectos concretos, orientado específicamente a reincorporar a quienes han dejado la escuela. La pandemia solo vino a agudizar un problema ya existente y si bien se avanzó ante el reto de implementar mecanismos digitales y un mayor acceso a nuevas tecnologías en el sector educativo, se dejó de lado que muchas niñas, niños y adolescentes no estuvieron en condiciones de integrarse a un sistema que requiere una plataforma mínima de medios tecnológicos que no están al alcance de todos.
VI.Acoso Escolar.
Constituye el acoso o bullying una forma de violencia que afecta a quien lo padece en muy diversos planos de su vida, generando un impacto, psicológico, físico, desestabilidad emocional, disminución en el aprovechamiento académico, etc. Generalmente se alude a este concepto cuando este tipo de violencia se realiza de un compañero o compañeros hacia otro estudiante, y el lugar seguro que constituye la escuela deja de serlo.
Por su propia naturaleza, afecta mayormente a las mujeres, y se genera desde una acción como poner un sobrenombre, tomar fotos para ridiculizar, excluir de cualquier forma al dejar de hablarle a una persona y estas situaciones por lo general se viven en silencio generando cuadros depresivos, de ansiedad e incluso puede llevar al suicidio.
En cuanto al acoso sexual es una conducta lasciva o de índole sexual de tipo verbal, o física, de una persona hacia otra en la cual no existe una relación de supra a subordinación, implicando un asedio, acoso o existencia de naturaleza sexual. En tanto que en el hostigamiento sexual es una conducta sexual o lasciva constituida por una acción verbal o física de una persona en la que hay una relación de subordinación o de jerarquía, orientada a tener un acercamiento lascivo o de naturaleza sexual no deseado por la víctima.
Tratándose de acoso y hostigamiento sexual en muchos casos no se denuncia y la ofendida guarda silencio por temor a represalias y que sus calificaciones bajen, sin embargo, estas situaciones no únicamente afectan a alumnas, sino que también las maestras padecen estas circunstancias. Una situación que en los últimos tiempos también se presenta es cuando estas acciones las realiza un estudiante varón, vulnerando el estado emocional, psicológico o físico de una compañera, así como maestras quienes son vulneradas ya sea verbalmente, a través de acciones lascivas o haciéndose uso indebido de dispositivos electrónicos, esta es una realidad que afecta a un número creciente de personas. Lo anterior constituye violencia de género y colocan a las mujeres en un plano vulnerable y de lo cual no hay un índice y estadísticas reales debido al silencio y si se denuncia se busca en muchos casos conciliar para que el problema no escale y afecte a una institución, sabedores de que en tratándose de violencia no es una salida la mediación, instrumento de resolución de conflictos que brinda óptimos resultados en muchas otras áreas, sin embargo ante la afectación a una persona por violencia de género debe atenderse a otras soluciones y medidas más eficaces.instrumento de resolución de conflictos que brinda óptimos resultados en muchas otras áreas, sin embargo ante la afectación a una persona por violencia de género debe atenderse a otras soluciones y medidas más eficaces.
5. Aumento de abandono escolar y trabajo infantil, consecuencia del coronavirus. Ciencia Unam. https://ciencia.unam.mx
6 Aumento de abandono escolar y trabajo infantil, consecuencia del coronavirus. Ciencia Unam. https://ciencia.unam.mx..
Actualmente ya existen por parte de la Secretaria de Educación Pública algunos protocolos al respecto, así como en algunas universidades, sin embargo, el problema en relación a este tema es que no existe un programa de sensibilización entre docentes, y el alumnado, ni tampoco capacitación adecuada, pues al momento de generarse una denuncia por acoso y en su caso hostigamiento sexual, hay en ocasiones desconocimiento de cómo aplicar un protocolo y no hay un seguimiento claro y contundente, resolviéndose en algunos casos únicamente con mover al maestro del grupo o de horario, pero no repercute con alguna nota negativa en su expediente y solo por excepción se hace acreedor a una sanción, y en el caso de un alumno agresor, por lo regular se le amonesta y salvo algunas ocasiones se aplica la expulsión siendo esto por excepción, sin embargo no hay un tratamiento adecuado a la persona que realiza este tipo de conductas y bajo ese patrón la seguirá reproduciendo. Así, partiendo de la impunidad que existe esta violencia de género se sigue presentado. El otro problema existente es la poca relevancia al tema que se brinda y no se orientan recursos a programas de sensibilización, y ello origina la ausencia, salvo escasas excepciones, de Unidades de Género que atiendan y den seguimiento a los asuntos que se presentan y mientras no haya la voluntad concreta de disminuir y de ser posible erradicar este problema serán conductas que lamentablemente se seguirán realizando.
CONCLUSIONES:
La igualdad de género es un sendero que se construye día a día, requiere la participación fundamental de todas las personas, básicamente no es una lucha entre mujeres y hombres, sino implica un cambio, una nueva visión vista a la luz de la igualdad, para ello el ámbito educativo tiene un rol fundamental como formador de las nuevas generaciones. Para lograr ese cambio, es necesario establecer programas que establezcan una forma de educación bajo una perspectiva de género, brindando capacitación sobre el tema al personal docente, partiendo de la sensibilización en cuanto a la desigualdad generada ancestralmente y la forma de disminuir la brecha que persisten entre ambos géneros. De igual forma, es necesario implementar el presupuesto necesario para establecer las correspondientes Unidades de Género encargadas de realizar esta capacitación y de canalizar y atender las quejas que se presenten cuando alumnas o maestras estiman vulnerados sus derechos en cuanto a este rubro.
Se requiere establecer programas dirigidos al sector educativo, a fin de que de forma homogénea se brinde la información adecuada en cuanto a educación sexual, salud reproductiva, y en el caso de embarazos en adolescentes, establecer alternativas que les permitan reincorporarse a sus estudios. De igual forma, es imperativo incentivar a niñas y jóvenes para incrementar el estudio de las ciencias, tecnologías y demás materias en las que actualmente aún prevalecen una mayor matrícula de varones, con el fin de desarrollar el potencial y descubrir las aportaciones que el ámbito femenino puede generar.
Constituye una prioridad, establecer plataformas uniformes y actualizadas dirigidas al sector educativo que permitan dar seguimiento a los casos en los cuales se presentan denuncias de acoso y de hostigamiento sexual hasta su total conclusión, imponiendo las medidas y sanciones correspondientes con el fin de disminuir esta problemática, así como evitar cualquier tipo de violencia de género.
En efecto, es necesario establecer mecanismos orientados a desarrollar un ámbito de respeto, una nueva visión en materia educativa hacia una cultura en la cual resulte prioritario acatar el principio de igualdad, implica reconocer sin cortapisas la gran labor y responsabilidad implícita que tiene el personal del sector educativo más allá de formadores, son partícipes invaluables de una nueva construcción de una sociedad más humanitaria, en la que prevalezca el respeto y la igualdad de oportunidades de crecimiento entre hombres y mujeres, ello constituye una labor fundamental que merecen las nuevas generaciones, es un legado que lleva tiempo para deconstruir un esquema patriarcal, pero que sin duda refleja un cambio hacia una sociedad más justa, equilibrada y por tanto más igualitaria.
Referencias Bibliográficas:
Dyer, Harriet. El Pequeño Libro del Feminismo. Editorial Planeta S.A. 2018, 85 páginas.
Guichard Bello. Claudia. Manual de Comunicación No Sexista. Hacia un lenguaje incluyente.INMUJERES, 2016, 307 páginas.
Hooks, Bell. El feminismo es para todo el mundo. Traficantes de Sueños. 2019, 154 páginas.
Legislación y Convenios Internacionales Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Convención Para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Declaración y Plataforma de Acción de Beijing
Otras fuentes. -
Protocolo para la Prevención, Atención y Sanción del hostigamiento sexual y acoso sexual. Diario Oficial de la Federación 03 de enero de 2020.
Fecha de consulta 05 de junio 2022 http://cedoc.inmujeres.gob.mx/ documentos_download/mujeresyhombresenmexico2020_101353. pdf Hombres y Mujeres en México 2020. Informe Inegi-Inmujeres, pág. 30.
Fecha de consulta 08 de junio 2022 https://ciencia.unam.mx Aumento de abandono escolar y trabajo infantil, consecuencia del coronavirus. Ciencia UNAM.
Fecha de consulta 10 de junio 2022 https://datos#conlupadegeneroimco.org.mx
Fecha de consulta 15 de junio 2022 https://obervatorio.tec.mx.guiaparaunlenguajeinclusivo
Fecha de consulta 15 de junio 2022 https://politica.expansion. mx.covid-19incremento
Fecha de consulta 16 de junio 2022 https://www.elfinanciero.com. mx El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Fecha de consulta 21 de junio de 2022 https://www.forbes.com.mx/ enmexico-2.2millones Fecha de consulta 23 de junio de 2022 https://mexico.unwomen. org.com
Fecha de consulta 23 de junio de 2022 https://elfinanciero.com. mx1.1millones.
© 2026 - Revista Tepantlato El códice florentino, en el libro X, capítulo IX “De los Hechiceros y Trampistas”, hace referencia a las actividades del TEPANTLATO o procurador, siendo en concepto etimológico del idioma nahuatl tepan que significa “intercesor” y tlatoa que se refiere a “hablar”.