TEZCATLIPOCA NEGRO El Numen olvidado, pero actual

Mario Armando Ameneyro Flores

Mucho se ha escrito sobre Quetzalcóatl y sus mitos; hay decenas de libros sobre este personaje, pero poco se ha escrito sobre Tezcatlipoca y es que existe un estigma que pesa sobre su persona a causa de la mala recomendación que le dejó desde el siglo XVI Fray Bernardino de Sahagún, quien no obstante ser letrado y bien intencionado, fue formado en un ámbito cultural muy diferente al Anáhuac.

¿Qué dijo Sahagún de Tezcatlipoca?

"El dios llamado Tezcatlipoca era tenido por verdadero dios, e invisible, el cual andaba en todo lugar: en el cielo, en la tierra y en el Infierno. Y tenían que cuando andaba en la tierra movía guerras, enemistades y discordias, de donde resultaban muchas fatigas y desasosiegos. Decían que el mesmo incitaba a unos contra otros para que tuviesen guerras, y por eso le llamaban Nécoc Yáotl; quiere decir <>. Y decían él solo ser el que entendía en el regimiento del mundo, y que él solo daba prosperidades y riquezas, y que él sólo las quitaba cuando se le antojaba."

"Y sabía los secretos de los hombres, que tenían en los corazones."

"Tienen que hay un dios que es puro espíritu, todopoderoso, criador y gobernador de todas las cosas al cual Ilaman Tezcatlipoca o Titlacahuan estos dos eran sus comunes nombres, aunque también le atribuían cuatro o cinco nombres no tan comunes. A éste le atribuían toda sabiduría y hermosura y bienaventuranza, aunque también le atribuían otras muchas cosas, que más pertenecen a la naturaleza diabólica que a la divina."

De lo descrito por Sahagún, podemos señalar los atributos del dios Tezcatlipoca Negro:

Omnipresente, porque andaba en todo lugar;
Omnisciente, porque conocía la formación del mundo y era toda sabiduría;
Omnipotente, porque daba y quitaba cuando se le antojaba;
Omnividente, porque veía los secretos de los hombres; Multiforme.

Pero para Fray Bernardino, todos estos atributos demostraban la naturaleza diabólica de nuestro personaje, porque si hay un solo Dios verdadero, otro con semejantes potestades no podía ser otro que el mismísimo Demontre y tal vez esa sea la razón por la que poco se haya estudiado y escrito acerca de él.

Si además de las cualidades negativas atribuidas a Tezcatlipoca, agregamos la asociación psicológica y cultural que el mundo europeo u occidental se ha forjado del color negro, Tezcatlipoca se convierte en un personaje indeseable, porque lo oscuro representa el mal, el pecado, lo negativo, la muerte, la oscuridad, el misterio, lo indeseable, lo ilegal; y ejemplos de ellos tenemos varios, cuando decimos "el mercado negro", "la oveja negra de la familia", "hay mano negra en esto", "humor negro", "la lista negra", etcétera.

Por ello, he sostenido que es un error utilizar el racionalismo occidental para ver nuestras magnas culturas mesoamericanas, porque eso nos lleva a una interpretación errónea de las cosas, tal y como le sucedió a Sahagún.

GENEALOGÍA DE YAYAUHQUI TEZCATLIPOCA.

Exhumemos entonces a Tezcatlipoca y hagamos una nueva lectura para redescubrir su verdadero sitial:

Según la Historia de los Mexicanos por sus Pinturas, existió una Pareja Primordial que eran el doble principio creador, Ometecuhtli (Dos Señor) y Omecíhuatl (Dos Señora) quienes residían en el Omeyocan (Lugar de la Dualidad) y durante el quinto sol procrearon 4 hijos nombrados Tezcatlipoca, identificados por colores, elementos y direcciones, a quienes encargaron la creación del mundo y de los hombres:

1. El Tezcatlipoca Rojo, dios del oriente.
2. El Tezcatlipoca Negro, dios del norte.
3. El Tezcatlipoca Blanco, dios del poniente, llamado Quetzalcóatl.
4. El Tezcatlipoca Azul, dios del sur.

ICONOGRAFÍA DE YAYAUHQUI TEZCATLIPОСА.

Tezcatlipoca significa "espejo que humea", su cuerpo está pintado de color negro y su cara a rayas negras y amarillas, tiene dos espejos humeantes, uno en su cabeza y otro en un pie, porque se lo arrancó Cipactli, el monstruo de la tierra.

Fray Bernandino de Sahagún menciona que Tezcatlipoca o Titlacahuan eran dos de sus nombres comunes, pero que también se le atribuían cuatro o cinco nombres no tan comunes, he aquí otras advocaciones del mismo dios negro y su significado:

Titlacahuan = algo que todos poseemos.
Tepeyolohtli= el corazón de la montaña
Chalchiuhtotollin = el guajolotito de jade
Ixmiquilli = el que tiene los ojos vendados
Yaotl = el enemigo
Necoc Yaotl = el que es enemigo de las dos partes
Oztohteotl = dios de las cuevas
Chalmecatecuhtli = el señor de los de Chalman

Estos nombres no parecen darnos mucha información del Tezcatlipoca Negro, pero recordemos que el náhuatl o mexicano tiene tres interpretaciones: una literal, una metafórica y otra metafísica y es aquí donde viene la magia en una relectura:

Tezcatlipoca es un elemento de conocimiento; es un aprendizaje indomeñable; es en términos muy coloquiales: "la locа de la casa"... nuestra mente. El espejo humeante es la imagen de nosotros mismos, es nuestro pensamiento consciente, inconsciente y subconsciente. Eso que en el siglo XVI parecía siniestro y demoniaco, no es otra cosa que "psicología moderna", volvamos a leer y encontrar la relación de cada uno de estos nombres o advocaciones:

Titlacahuan
= algo que todos poseemos. Son los recuerdos, experiencias, comportamientos, pensamientos, impulsos y emociones que están en nuestra mente y su conducción para domeñarla, hasta desbastarse a uno mismo.

Tepeyolohtli
= el corazón de la montaña. Es la reverberación o eco de la voz que retumba en la montaña y de acuerdo al Códex Vaticano, el rugido del jaguar en la montaña era una señal de mala fortuna, pero que no es otra cosa, que un concepto que nos habla de un reflejo o eco de nuestros temores y; un ejercicio para superarlos era ascender a la montaña para acrecentar nuestro espíritu humano; es una energía que emana del interior de las cavernas aprovechadas para llegar al conocimiento interno, por medio de diversas privaciones como son el ayuno, el desvelo, la oscuridad y el silencio por 4 días consecutivos. Cuando no se tenían al alcance las condiciones naturales, se suplían las cuevas con aposentos pintados completamente de negro para que el sujeto pudiera conocer a su yo interno.

Chalchiuhtotollin
= el guajolotito de jade. Se trata de un guajolote precioso que representa la voluntad de haberse vencido a sí mismo. Es el símbolo de quien lograba la supresión del pavoneo, o sea, la importancia personal que nos impide ver las cosas con claridad.

Ixmiquilli
= el que tiene los ojos vendados. Es la condición de ver a través de los ojos vendados mediante la meditación; son las posibilidades de revivir sucesos pasados, situarnos en lugares distantes en tiempo y espacio, crear imágenes y sonidos; agudizar nuestros sentidos; y muy importante, conocer sucesos por medio de una profunda concentración con la ayuda de plantas de poder.

Yaotl
= el enemigo. Si Tezcatlipoca nos pone frente al espejo, el enemigo es nuestra propia mente, es la barrera para nuestro desarrollo interno, es "la loca de la casa" que debemos domeñar; son los enemigos internos que hay que vencer constantemente (temores, traumas, prejuicios, envidias, discordias.

Necoc Yaotl
= el que es enemigo de las dos partes. De nuestro consciente y nuestro inconsciente.

Oztohteotl
= dios de las cuevas. Las cuevas tenían y tienen un significado sagrado. Con frecuencia representan el axis mundo y el inicio de la vida. Diversos ritos se celebran en su interior, como el culto a Tezcatlipoca o ejercicios para el conoсіmiento interno; también es el sitio de comunicación con el inframundo.

Chalmecatecuhtli
= el señor de los de Chalman. Los informantes de Sahagún, describen las disciplinas del despertar interno, cuando aislaban a un individuo en las tlilancalco "casas de la negrura" o en cavernas dedicadas exprofesamente a ello, identificados como Chalman "los lugares horadados"; en ellos se desarrollaba la búsqueda del subconsciente, como en Malinalco y en Amecameca. En estos lugares donde señoreaba el Tezcatlipoca Negro, la Iglesia de Roma terminó por otorgar licencias para que fueran venerados dos Cristos negros, el Señor de Chalma y el Señor del Sacromonte que está en la cueva del cerro donde se efectuaban las disciplinas de Yayauhqui Tezcatlipoca y actualmente son sitios de danza conchera.

De este breve resumen podemos concluir que las descripciones de Fray Bernardino de Sahagún distan mucho de ser demoniacas y que sus informantes utilizaron un lenguaje metafórico para explicar un conocimiento que muchos años después se conocería como psicología.

Tezcatlipoca negro es la fuerza de vernos a nosotros mismos, donde se refleja la verdad y el contenido de nuestra conciencia; por esa razón es el sembrador de discordia. El mito de "la huida de Quetzalcóatl" refleja perfectamente el sentido psicológico y las áreas que acabamos de describir. Tezcatlipoca se disfraza de anciano y obliga a Quetzalcóatl a mirarse en un espejo de obsidiana lo que le provoca una terrible angustia, porque se creía perfecto y al beber el octli, las barreras interiores de su conducta quedan vencidas y por ello se ve obligado a huir de Tula, de sus obras y de sí mismo, para terminar sólo con su consciencia arrojándose a la hoguera.

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